
Ser hospitalizado nunca es fácil. Para las personas con enfermedad de Parkinson (EP), puede ser aún más desafiante. Los síntomas del Parkinson pueden intensificarse y pueden aparecer otros nuevos, como confusión, problemas del pensamiento, dificultades para tragar o debilidad muscular. Estos cambios pueden estar provocados por el estrés de la hospitalización, infecciones, falta de sueño, procedimientos quirúrgicos o nuevos medicamentos.
Una publicación reciente que analizó más de 35,000 ingresos hospitalarios de personas con EP encontró un aumento preocupante en dos complicaciones comunes y prevenibles: el delirio y la neumonía por aspiración. Afortunadamente, con una buena preparación y comunicación con el equipo médico, es posible reducir significativamente estos riesgos.
A continuación, te compartimos cuatro recomendaciones clave para pacientes y cuidadores que pueden marcar una gran diferencia durante una hospitalización.
1. Evite los medicamentos que no son seguros para personas con Parkinson
Muchos medicamentos comunes que se administran en los hospitales —como algunos para las náuseas, el dolor o el tracto digestivo— pueden tener efectos negativos en personas con Parkinson. Estos medicamentos pueden empeorar los síntomas motores, causar nuevos síntomas cognitivos o desencadenar delirio, una alteración repentina y reversible de la atención y el pensamiento.
Además, muchos antipsicóticos utilizados para tratar el delirio o la agitación no son seguros para personas con EP, ya que bloquean la dopamina, una sustancia química clave en el cerebro que ya está disminuida en quienes tienen Parkinson.
Solo tres antipsicóticos son seguros en este contexto:
Pimavanserin (Nuplazid)
Quetiapina (Seroquel)
Clozapina (Clozaril)
Todos los demás antipsicóticos deben evitarse a menos que no haya otra opción y se supervise cuidadosamente su efecto.
Recomendación clave: Antes de una intervención o un nuevo tratamiento, comparta con el personal médico la lista de medicamentos que deben evitarse en personas con Parkinson. Esta información se encuentra en el “Resumen de cuidados para el Parkinson”.
2. Mantenga una rutina estricta con los medicamentos para el Parkinson
Una de las necesidades más importantes durante una hospitalización para alguien con Parkinson es recibir sus medicamentos a tiempo y en las dosis correctas. El retraso o la omisión en la administración de estos medicamentos puede provocar rigidez, lentitud, caídas o problemas para tragar, lo que a su vez puede llevar a complicaciones como la neumonía por aspiración.
En muchos hospitales, los horarios de medicación no están ajustados a las necesidades individuales de los pacientes con EP. Por eso, es fundamental que los pacientes y cuidadores tomen un rol activo en asegurarse de que el equipo de salud entienda la importancia de la puntualidad.
Consejos útiles:
Use un Formulario de medicamentos donde anote cada fármaco, su dosis exacta y la hora específica de administración. Incluya también medicamentos sin receta y suplementos.
Si tiene dificultades para tragar pastillas, consulte con el personal de enfermería o con un terapeuta del habla para explorar alternativas seguras, como triturar la pastilla o administrarla en forma líquida o con alimentos como puré de manzana (solo si es permitido).
3. Informe cualquier problema para tragar y consulte con un terapeuta del habla y lenguaje
La disfagia —dificultad para tragar— es un síntoma común en la EP y puede presentarse o empeorar durante una hospitalización. Esto puede aumentar el riesgo de aspiración, es decir, que alimentos o líquidos entren por la vía respiratoria hacia los pulmones, lo que puede causar una infección grave conocida como neumonía por aspiración.
Si nota tos al comer, voz ronca después de beber líquidos, o sensación de que los alimentos “se quedan atascados”, es importante informar al equipo médico de inmediato.
Qué hacer:
Solicite que un terapeuta del habla y lenguaje evalúe su capacidad para tragar.
En algunos casos, puede ser necesario suspender temporalmente la alimentación oral. Si esto ocurre, asegúrese de discutir formas alternativas de administración de los medicamentos para el Parkinson.
Después del alta, continúe el seguimiento con un terapeuta del habla para mantener o mejorar su capacidad de deglución y comunicación.

4. Reduzca el riesgo de neumonía por aspiración con una estrategia doble
La neumonía por aspiración es una de las principales causas de mortalidad en personas con Parkinson. Según un estudio del Instituto Nacional de Salud (NIH), representa hasta el 70% de las muertes relacionadas con esta enfermedad.
Prevenir esta complicación requiere una estrategia en dos partes:
- Prevenir la aspiración:
- Coma solo cuando sus medicamentos estén funcionando bien, para tener más control muscular.
- Siéntese derecho al comer o beber y evite acostarse inmediatamente después.
- Tome bocados pequeños, mastique bien y coma despacio.
- Coma solo cuando sus medicamentos estén funcionando bien, para tener más control muscular.
- Reducir las bacterias bucales:
- Cepíllese los dientes, encías, lengua y enjuáguese la boca antes y después de cada comida.
- Mantenga una buena higiene oral, incluso si tiene dentadura postiza.
- Cepíllese los dientes, encías, lengua y enjuáguese la boca antes y después de cada comida.
Una buena higiene bucal no solo previene infecciones, sino que también reduce las bacterias que podrían llegar a los pulmones si ocurre aspiración accidental.






